[Old NON TUOHOU Fic] El caso de doctor Julio Thalassinos

Demuestra tu talento literario y se el próximo que derribe a Agatha Christie creando una nueva crónica histórica. Aquí los trabajos escritos serán grabados y estarán disponibles para todas las generaciones.

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[Old NON TUOHOU Fic] El caso de doctor Julio Thalassinos

Mensaje por Xx_lucy-fer666_xX » Sab Oct 21, 2017 5:09 pm

Bueno un fic que tengo abandonado pero siento que es rescatable (CREO)

Capítulo 1
[+] spoiler
Era una tarde apacible, como cualquier otra, sentado en mi oficina como todos los días, tomando la ya acostumbrada taza de café de la máquina del pasillo conjunto a mi oficina, esa misma máquina de café que está a un lado del consultorio de ese dentista de mala muerte, el doctor Marcano o algo por el estilo, no es que esto tenga mucho que ver al caso a tratar hoy, o disculpa por no haberme presentado con anterioridad, a cualquiera que esté al otro lado de donde me estés leyendo, mi nombre, bueno no es tan importante a estas alturas, puedes llamarme simplemente “Phil”, mi ocupación, investigador sobrenatural, sé que sonará como alguna especie de broma de mal gusto, pero es la verdad, ha sido mi ocupación por los últimos 15 años, desde que decidí abandonar la escuela de etnología y arqueología, tal vez sonará que fue un desperdicio, por que abandonar la prestigiosa academia y el lujo de estudiar culturas antiguas, tengo que aceptar que a veces me arrepiento de ello, pero desde el principio supe que lo que buscaba no lo podía encontrar en la facultad, yo quería algo más allá, y como puedes ver el negocio no va muy bien, aunque en mis primeros años todo fluía mejor, oh! cuantas anécdotas tengo almacenadas en mi memoria, como aquella vez que viajé a los llanos colombo-venezolanos en búsqueda de un mapa del mítico tesoro de El Dorado que estaba en manos de la guerrilla local, o esa vez que estuve en las Antillas caribeñas buscando los restos de la antigua flota del tesoro español, pero esas viejas anécdotas pueden quedar para otra ocasión, ya que esta tarde común y corriente se tornaría en un viaje que podría superar con creces las experiencias que viví en mis primeros años de esta poco común y extraña profesión.

Pero mientras me perdía en mis pensamientos mientras daba el último sorbo a mi café se abrió la puerta de la oficina y una voz de mujer con un ligero acento entró.
-¿Disculpe, todavía sigue abierto? Dijo mientras pasaba el dintel de la puerta.
-Disculpe señorita el consultorio del dentista es en la puerta cruzando la máquina de cafés, aquí solo es una oficina casi en la quiebra. Dije mientras soltaba una carcajada sarcástica.
-No se preocupe, estoy en el lugar indicado,¿ no es así Phil?, usted trabajó con mi maestro el Doctor Julio Thalassinos, y necesito su ayuda.
Aquella declaración me dejó desorbitado por pocos segundos, ¿el Doctor Julio Thalassinos? No había escuchado ese nombre en casi 10 años, también pude detallar en ese breve instante a la chica que acababa de pasar por mi puerta, era de estatura media, no más de metro setenta, estaba vestida con una larga gabardina color café, y unas botas que más que unas botas de vestir parecían de trabajo, estaban algo manchadas en lodo, traía un par de gafas y lucía lo que aparentaba ser un cabello naranja natural.

-Al parecer, si está en el lugar que buscaba, dígame entonces señorita alumna de Julio, ¿que se le ofrece?
-Amelia, Amelia E. Jermyn, un placer conocerlo, se habla mucho de usted en varios círculos, y sobre como tiene cierta fascinación por buscar leyendas antiguas y mitos, aunque eso signifique destruir patrimonio, creo que tengo algo que le podrá interesar. Decía mientras sacaba una Tablet y se disponía a buscar algún tipo de foto o documento. Que le viene por la mente si le enseño ESTO.
-Esa foto… me trae bastantes recuerdos, es el Doctor Julio sosteniendo su diario de campo, esas cosas muchas veces llegan a ser invaluables, conocimiento básico de lo que me quedó en la carrera, ¿qué tiene de especial señorita Jermyn?
-No mucho si lo ponemos fuera de contexto, el Doctor Julio murió hace 3 meses, por causas misteriosas, la autopsia no ha relevado nada fuera de lo común, pero las circunstancias de su muerte son lo más extraño… y sumado a eso, no se ha encontrado su diario de campo, y sabemos que el siempre cargaba en cualquier situación ese diario, lo cuidaba mejor que su vida propia.

-Así que el viejo Julio murió, lo recuerdo de mis años en la academia, no era como los otros viejos profesores siempre encerrados en sus laboratorios y oficinas tragando polvo de sus libros y manuscritos, Thalassinos era distinto, él siempre supo que había mucho más en este mundo que lo que podíamos ver a simple vista, algo mucho más allá, escondido entre los mitos y las leyendas, una gran pérdida para el mundo sin lugar a dudas… lo que es preocupante, es la desaparición de ese diario de campo… ese viejo Doctor tenía cosas escritas en el que ni siquiera yo mismo puedo imaginar, me cuesta creer que simplemente lo botara, ¿no encontraron cenizas cercanas al cadáver? Pudo haberlo quemado o escondido.
-Ojalá fuera así, no se encontró nada en la escena del crimen, pero si quiere llegar al fondo del asunto, le invito a tomar un café mañana a las diez en punto en el café de la avenida principal, creo que sabe muy bien cual es. Y mientras decía eso, puso una hoja sobre el escritorio, con una dirección escrita en ella, y se propuso a marcharse.
Me quedé un rato viendo por la ventana, ya se había hecho de noche y el poco de café que me quedaba en el vaso de cartón se había enfriado por completo, este encuentro no había sido fortuito, la repentina desaparición del diario del Doctor Thalassinos y su muerte me resultaban bastante sospechosas, y esta chica, Amelia Jermyn, me resultaba más sospechosa aun.
-Jermyn, Jermyn, ese apellido tan poco común me suena tan familiar… creo que tendré una larga noche hoy, al parecer tengo trabajo otra vez después de varios meses, esta parece que será una semana bastante agitada…
Capítulo 2
[+] spoiler
Eran alrededor de las diez menos un cuarto de la mañana cuando me bajé en la estación del tren subterráneo más cercana a la cafetería donde había acordado mi encuentro con la misteriosa chica que pasó ayer por mi oficina, y junto a su inesperada visita, la noticia de que el Doctor Thalassinos había muerto, y los apuntes de su vida y sus investigaciones, su preciado cuaderno de campo, habían desaparecido de lo que parecía la faz de la tierra, las condiciones de su muerte, aun no las conozco a detalle, y esa chica, dejándome más preguntas que respuestas
Volví a mirar el reloj de pulsera que traía, faltaban 5 minutos para que fuera la hora estimada, pude detallar mejor mis alrededores, me encontraba en la avenida principal de la ciudad, grandes edificios aparecían en hileras bordeando las aceras, un largo boulevard recorría el centro de la avenida, el tránsito, como de costumbre estaba abarrotado y los típicos hombres de negocios, de collar blanco, iban de aquí para allá entrando y saliendo de los grandes edificios que seguramente pertenecían a grandes corporaciones y locales concurridos, pero entre todo este tumulto de civilización y modernidad. En una pequeña esquina se podía visualizar una cafetería, el café “La taza dorada”, un nombre bastante peculiar para una cafetería y que contrastaba bastante con el paisaje urbano en que me encontraba, era un edificio bastante pequeño a decir verdad, una casa bastante amplia, a la vieja usanza, adaptada para ser un local, conocida por tener más de 20 años en pie, y si me permiten la observación, hogar del mejor cappuccino de la ciudad.
Pude ver que en una de las mesas del café se encontraba la misteriosa anfitriona, Amelia Jermyn, comiendo lo que parecía un croissant de jamón, estaba vestida de manera muy similar a como se presentó ayer, pero esta vez estaba usando un pequeño sombrero, haciéndola lucir un poco más elegante. Me acerqué a donde estaba y me dispuse a sentarme en la misma mesa, en eso el camarero se acercó, un hombre joven, le calculo 25 años, lo había visto con anterioridad en esta misma cafetería y al verme no se molestó en preguntar mi orden. ¿Un cappuccino como siempre? Y asentí, después de esa pequeña interrupción Amelia se dignó a dirigirme la palabra.
-Te ves bien, mejor que ayer cuando te encontré e tu oficina con un aspecto digno de un borracho que acaba de despertarse. Refiriéndose al hecho de que cargaba mi saco de vestir y el sombrero que me gusta lucir cuando me toca salir de mi madriguera. -Así que fuiste puntual Phil, veo que frecuentas este lugar bastante. Y con un ademán de la mano llamó de nuevo al mesero. Deme uno igual al de mi acompañante. Y con eso el mesero entró al local una vez más.
-dígame entonces, ¿cuál es el negocio señorita Jermyn? Sabemos que el doctor Thalassinos se retiró de la docencia hace ya más de 1 año, y lo único que supe de él fue que estaba en proceso de transcribir sus preciadas notas.
-En efecto, y dejó de comunicarse con el mundo desde hace ya más de un mes, hasta que la policía encontró su cadáver en su departamento, sin rastro alguno de sus notas o su investigación, aquí está un informe de autopsia que me proporcionaron en la fiscalía, según dice, fue un infarto, tal vez provocado por una emoción fuerte, no se encontró ninguna lesión ni muestras de envenenamiento.
Observé el informe de la autopsia un rato, no había nada fuera de lo común, el Doctor era ya una persona mayor, pero a pesar de eso se conservaba bastante bien, lo que sea que lo mató, o lo que hizo que muriera de un paro cardíaco, fue lo suficientemente fuerte para derrotar al viejo doctor.
-¿Y el plan es? Dije como reflejo casi automático. Esta no es mi área señorita Jermyn, el doctor era una persona bastante cercana a mí y lo apreciaba bastante, pero una búsqueda por venganza no es algo que me termine de mover, no sé si me entiende. He hice la seña clásica de que todo en esta vida, tiene un precio moderado.
-No se preocupe Phil, más que la muerte del profesor, que es un suceso bastante lamentable, acudí a usted es para encontrar sus notas, usted sabe qué tipo de información pueden contener, ¿o no es así?, sabemos muy bien que el doctor y usted han estado en situaciones que no pueden ser explicadas con simple lógica, y la última investigación del profesor, he de suponer que ha ido más allá de lo que normalmente se enfrentaban. Dijo mientras le daba un sorbo a la taza de café recién servida por el joven camarero.
-Ese viejo nunca supo hasta donde tenía que llegar una investigación. Solté una pequeña carcajada. Recordando la terquedad del viejo Juilo. Está bien señorita Jermyn, ¿qué tiene en mente? No tenemos muchas pistas donde comenzar, podríamos ir a su casa y buscar alguna pista, ¿o ya tiene un punto de partida?
Soltó una pequeña risa. -En la casa del Doctor no se va a conseguir más nada, yo misma busque en ella antes de consultar con usted, la búsqueda fue en vano, no encontré absolutamente nada, pero si hay un punto de partida, y vamos a dirigirnos allí lo más pronto posible, es mejor que termines tu taza de café, creo que visitaremos un juego conocido suyo, tal vez recuerda al Sr. Wilson Goldstone, ¿o me equivoco?
-¿Goldstone dice? Me sobresalté al escuchar ese nombre… Wilson Goldstone, un viejo magnate, y uno de los hombres más ricos y poderosos entre los círculos de anticuarios y coleccionistas, amigo del Doctor, y un hombre que me contrató en el pasado, en aquella expedición que hicimos en las Antillas caribeñas, Ese viejo usurero financió la expedición, pero todo se fue en picada a la mitad, nunca pensé volver a escuchar el nombre de ese hombre, y menos encontrarme de nuevo con él, de seguro todo es algún plan de ese viejo saqueador, aunque desde jóvenes el doctor y Goldstone trabajaron en conjunto… el hecho de que el Doc. Thalassinos fuera a revelar por fin el contenido de su diario tiene algo que ver con esto… se me hace bastante sospechoso todo este cuadro, pero no puedo sacar muchas conclusiones a priori, no me queda otra opción más que seguir el juego a esta chica y ver donde termino.
-Entonces, ¿está listo? Y cuando la señorita Jermyn se disponía a decir eso una limosina blanca se estación en la acera aledaña al café.
-¿Así que este era el plan desde un principio no? Decía eso mientras bebía de una sola sentada el resto del cappuccino que me habían servido. Bueno, que podría perder ya en esta situación, viene conmigo señorita, ¿o va a dejar que vaya al matadero solo? Dije de forma sarcástica mientras me ofrecía para levantar de su asiento a la señorita jermyn.
Y así nos marchamos de “La taza dorada” y entramos en la limosina que nos estaba esperando pacientemente desde la esquina, al llegar a ella nos recibió un hombre de tez morena y bastante corpulento, vestido con un traje de guardaespaldas, que nos abrió la puerta y nos invitó a ponernos cómodos. El interior de la limosina era bastante espacioso, llena de lujos, un mini bar y algunas pantallas en la parte trasera de los asientos, mucho lujo para mi estilo, y lujo que no duró demasiado, en pocos minutos estábamos dentro de una de las torres que coronaba los cielos de la ciudad, la torre perteneciente a Gold corp, la empresa en la cual Goldstone era presidente y fundador, famosa empresa que gasta gran parte de sus fondos en la investigación histórica y arqueológica a nivel mundial, normalmente con gran impacto económico y en desarrollo para la academia.
Ya dentro del edificio unos guardias de seguridad se dispusieron a guiarnos tanto a Amelia como a mí, por los corredores del vestíbulo hasta un amplio ascensor casi sin decorados en su totalidad, y hecho en su totalidad de gruesas capas de cristal que permitían observar la ciudad desde las alturas mientras cada vez más el ascensor subía hasta el pent-house, una vez arriba, solo nos esperaba una amplia puerta con el logo de la empresa y una placa chapada en oro que simplemente decía “GOLDSTONE”, con un poco de miedo e intimidación por la escena que estaba ante nuestros ojos esperamos hasta que una voz nos invitó a pasar. Era una sala enorme con diversos objetos de diferentes partes del globo, desde una amplia colección de armaduras europeas y asiáticas, como de armas, pasando por ídolos y losas de piedra con estelas cinceladas sobre sus superficies, una fina alfombra de origen pérsico con dibujos que remontan a las dinastías de los shas de Persia.
En el medio de este espectáculo digno de un museo, se ubicaba un enorme escritorio donde la figura de Wilson Goldstone se erigía imponente de espaldas a nosotros, mirando hacia una gran pared de cristal donde se apreciaba todo el paisaje de la ciudad, donde quedaba sobredicho de que este hombre estaba en la cima de la pirámide alimenticia de la sociedad, mientras la vida cotidiana del hombre común, solo se comparaba a hormigas trabajando a sus pies, pude notar varias fotos y cuadros, mostrando los momentos cumbres de la vida expedicionaria del viejo magnate, Creta, Cerro de Copán, Giza, Kyoto e Isla de Pascua, lugares no tan exóticos a estas alturas de la historia, pero que en su tiempo marcaron un antes y un después en la forma de escribir lo que denominamos “la historia”. Goldstone se dio la vuelta y nos dirigió la mirada, su rostro era firme y lleno de arrugas, demostrando que la vejez puede llegar a todos los mortales, un par de peculiares y sobresalientes cejas lo coronaban como la cornamenta de un ciervo, y su mostacho le daba un aire menos serio de lo que representaba el mismo.
-Conque tengo ante mis ojos a uno de los hombres más capaces de nuestro tiempo, el famoso investigador de lo oculto, es bueno verte por aquí de nuevo Phil, espero que no me guardes muchos rencores por el accidente que ocurrió hace ya bastante, no es fácil conseguir pescadores trinitarios de confianza para zarpar en medio de una tormenta. Y con ese comentario soltó una vívida carcajada, que más que parecer algo natural chocaba con el aspecto tan solemne que transmitía.
Y veo que ya conociste a la señorita Amelia Jermyn, una de las más brillantes alumnas de arqueología y etnología de la universidad de Miskatonic, y mi empleada, pasa toma asiento, creo que ya estas bastante enterado del contexto general de la situación. Y con esas palabras hizo un gesto para que tomáramos asiento en las butacas que se ubicaban en frente de su largo y lujoso escritorio.
Capítulo 3
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-Creo que Thalassinos les habrá contado a ambos la historia de Heinrich Schliemann¡, ¿cierto? Dijo Goldstone mientras se acomodaba en su cómoda y lujosa silla, mientras nosotros tomábamos asiento en las butacas.

-Sí, él siempre contaba esa vieja historia a los nuevos alumnos, era casi un ritual para el viejo Doctor. Dije mientras recordaba el discurso introductorio que el viejo doctor julio decía siempre que había oportunidad.

-Así que ya están familiarizados, bueno, ¿una vez mas no hace daño a nadie cierto? Y el magnate soltó una vivida carcajada, mientras aclaraba su garganta para contar la famosa anécdota que seguramente hemos escuchado decenas de veces. -¿La historia de Schliemann es bastante curiosa saben?, Nació como hijo de un campesino alemán, sin mucha expectativa de vida en sus primeros años, pero era fanático de ir aquí y por allá, coleccionando piedras extrañas y desenterrar tumbas y túmulos antiguos, un día su padre, al ver a su hijo, le regaló un libro de historia universal, de esos antiguos tomos ilustrados, y en dicho libro, había como no puede faltar, una sección dedicada a la Grecia clásica y con ella, una sección a la épica de Homero, sobre la guerra de Troya, el pequeño Schliemann quedó tan fascinado con aquel relato, con las hazañas de los héroes helénicos, los impenetrables muros troyanos y como aquella magnifica ciudad quedó reducida a cenizas, que el pequeño en frente de su padre juró que iba a descubrir algún día la ciudad impenetrable que solo pertenecía a las antiguas leyendas, y cuando alcanzó la mayoría de edad, partió en barco hacia el nuevo mundo, pero lamentablemente su barco fue azotado por una tormenta a los pocos días de zarpar y terminó de nuevo en su tierra natal, donde sus ánimos de aventura mermaron.
El magnate nos miró de reojo viendo que todavía le prestábamos atención y siguió contando aquella historia de uno de los próceres en la arqueología.
-Pasaron algunas década y él joven Schliemann se convirtió en un hombre de negocios, embajadas, comercios, diplomacia, una vida de lujos sin lugar a dudas, pero había un pequeño hormigueo en su ser, algo que no podía dejar pasar por alto, y entonces abandonó su puesto diplomático y sus negocios y se decidió a cumplir aquella promesa que se había propuesto de niño, y luego de un par de años de excavar en la llanura de Troya, en Turquía, lo consiguió, allí estaba bajo sus pies, las ruinas de la leyenda, los restos de la ciclópea ciudad, el mito, convertido en realidad, aquel niño hijo de un pastor, que deambulaba por los prados alemanes en búsqueda de tesoros escondidos en las tumbas, había descubierto 40 años después, las ruinas de la ciudad que había sido borrada por la historia oficial, convertida en leyenda e ignorada por la ciencia.


Pude recordar esa historia mientras Goldstone la relataba, era la misma historia casi al calco, como el Doctor Julio Thalassinos me la contó en mi primer año de carrera, del hombre que desenterró Troya, trajo a Micenas a la luz, y devolvió las miradas de la comunidad científica a la Grecia clásica y sus secretos ocultos bajo la maleza.


-Schliemann era un modelo a seguir para Julio, basó su vida creyendo en la obra de ese hombre, en la posibilidad de convertir los mitos en realidad, que todos esos lugares y hechos acotados al mundo del misticismo y la mitología, eran reales, sucedieron y estaban allí afuera, esperando algún hombre saliera y los volviera a descubrir, traer las leyendas del pasado al presente y convertirlas en realidad, nunca paraba de decir esa frase, pero parece que su búsqueda termino en tragedia… suspiró un momento, con aire nostálgico, tal vez recordando a su viejo camarada mientras decía su clásica consigna. Por eso es que te convoqué Phil, sé que tú también luchas por esa misma causa, el último trabajo donde Julio participó fue en una pequeña expedición a unas supuestas ruinas submarinas en la costa de Centro América, la expedición estaba a cargo de un equipo multidisciplinario, obviamente yo invertí bastante dinero en esa expedición, pero al parecer al doctor y el grupo sufrieron algunos… inconvenientes, solo el doctor Thalassinos y un geólogo, profesor de Miskatonic, sobrevivieron, nadie sabe que pasó, pero ese incidente hizo que el doctor Thalassinos se encerrara en su departamento y no supimos más nada de él hasta que encontraron su cadáver, el otro sobreviviente, no termino de mejor forma que Julio, actualmente está en un asilo psiquiátrico, las cosas que experimentó en aquella expedición no le dejaron vivir su cotidianidad tranquilamente, y ese diario contenía seguramente todo lo que pasó, y lo quiero encontrar lo más pronto posible, ese es el encargo que te dejo Phil, aunque después de todo es tu decisión.

Cuando dijo esas últimas palabras saco una pequeña maleta de cuero de una gaveta de su gran y ostentoso escritorio, la abrió, y pude ver una modesta suma de dinero en efectivo, me hizo con un gesto para que agarrara una paca y comprobara si eran de verdad, no solo eran billetes de verdad, sino que era una suma mucho mayor de lo que vi a priori.
-Entonces me dices que busque ese diario, sin ninguna pista de dónde encontrarlo, con su dueño muerto y la otra persona que sabe lo que pasó en aquella expedición se encuentra encerrada en un hospital psiquiátrico, y me ofreces esta gran y jugosa suma de dinero, es decir no es enfrentar a la guerrilla ni nada parecido, lo voy a hacer Goldstone, pero sabes que no confió ni un poco en ti, lo sabes muy, muy bien. Al finalizar esas palabras me levanté de la butaca, todo sonaba terriblemente ridículo, pero a su vez veía verdad en ello, no podía dejar la situación así, pero tenía que comenzar por alguna parte.
-Oye Phil, no te vayas sin Amelia, ella va contigo, está mucho más enterada en pequeños detalles, y trabajó con el doctor Thalassinos antes de que ocurriera todo este desastre, buena suerte chicos, la van a necesitar si se meten con las cosas que El doctor se encontró.

Entonces me hallaba fuera de la gran torre del titán que era Goldstone, sin pista alguna sobre donde debía ir, rodeado del gran hormiguero que era el centro de la ciudad, rodeado de rascacielos, luces y automóviles rondando incesantemente a nuestro alrededor, no había pasado tanto desde la hora acordada en el encuentro matutino que desencadenó todo esto, era más o menos el medio día y el sol estaba en su cenit, los cristales de las torres financieras solo reflejaban los rayos solares y el calor hacia la calle, como los espejos que una vez defendieron las costas siracusas a manos de Arquímedes, los hombres de cuello blanco iban en todas direcciones entrando y saliendo de los taxis y de la estación de tren subterráneo más cercana, el ambiente urbano no era de las cosas que más me agradaban y me sentía bastante asfixiado y agobiado.
-Ahora señorita Jermyn, ¿ahora se quedará siguiéndome como un perro lazarillo para ver que cumpla mi trato con ese viejo huaquero no? Dije en un tono burlón, tratando de ocultar un pequeño desprecio hacia el viejo Goldstone.

-No te pongas así Phil, en efecto, trabajo para Goldstone, pero hago esto también por convicción propia, trabaje codo a codo con el Doctor durante varios años, hasta que ocurrieron ciertos roces por culpa de esa última expedición, yo quería participar como su principal asistente y discípula, pero él me lo negó, el doctor supo que esa expedición no iba a traer nada bueno y me advirtió sobre ello, ahora quiero saber qué fue lo que paso en verdad.

-Así que el viejo Thalassinos también te arropó bajo su ala, que sentido del humor tenía ese viejo, no hay tiempo para lamentarse por lo ocurrido en el pasado señorita Jermyn, yo tengo una buena suma de dinero esperándome y tú tienes demonios internos a los cuales combatir, ¿dónde comenzamos experta?

-El departamento del profesor, cuando me enteré de su muerte yo misma fui a investigar, pero la policía rápidamente se encargó de la investigación, puede ser que hayan dejado algo, una pista la cual no haya visto yo ni ellos…Dijo mientras repasaba mentalmente las opciones.

-Con que el primer lugar que ofrecí investigar terminó siendo el primer lugar que investigaremos, ¿qué buen rumbo toma esto no crees señorita? Dije de forma sarcástica mientras soltaba una pequeña carcajada entre dientes. –Bueno, entonces creo que debemos ir de inmediato, pero primero, mira la hora, ¿no se le antoja un aperitivo primero? ¿Un cafecito o algo? Yo invito. Y Así mi nueva compañera y yo partimos hacia el café “la taza dorada” para almorzar algo y terminar de planificar la estrategia del día.
Le agradezco a palantire, green y a ambo por haber estado pendiente de este fic cuando salió tal vez lo continue cuando tenga algun tiempo libre
Now, I am unsatiable. I'm unerasable. I'm Jagganath Now, I'm indestructible. Endlessly beautiful. State of the art.
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Rol
Amelia E. Jermyn
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Philip "Phil" Gunnman
viewtopic.php?f=18&t=13

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